Análisis de una sesión real de Coaching

Samanta González Horta

Ciencias de la Educación

20 de Noviembre de 2015

Mediación del Aprendizaje

Análisis de una sesión de coaching

¿Qué es coaching?

“Es una relación de aprendizaje individual entre el coach y la persona tutelada, orientada a desarrollar sus competencias y a mejorar su rendimiento, también es una herramienta práctica de ayuda que promueve (aprendizaje) y el desarrollo de un individuo“ (C. Wisker, K. Exle)

 

A continuación se analizará una sesión de coaching con la finalidad de rescatar los conceptos y elementos que debe llevar una buena sesión, para esto, este análisis se va a desarrollar de la siguiente manera: dentro de la tabla, en la la columna izquierda se pondrá la observación detallada durante todo el proceso y de lado derecho se irá analizando con  lecturas que hacen referencia al coaching.

 

El análisis se hizo con base a los siguientes textos bibliográficos;

 

Pierre Angel y Patrick Amar, Guía práctica del Coaching, Paidós.

Gina Wisker, Kate Exley, Maria Antoniou y Pauline Ridley. Trabajo individualmente con cada estudiante. Tutoría personalizada, couching, mentoría y supervisión en Educación Superior. Madrid: Narcea, S.A. de Ediciones. 2012..

C. Wisker, K. Exley, M. Antoniou, P. Ridley. (2012). TRABAJANDO INDIVIDUALMENTE CON CADA ESTUDIANTE. Madrid: Narcea.

Sanz Oro, R. (Coord.) (2009) Tutoría y atención personal al estudiante en la universidad. Madrid : Síntesis

Stift schreibt das Wort Coaching auf ein weißes Blatt Papier
Stift schreibt das Wort Coaching auf ein weißes Blatt Papier

 

Videos:

Parte 1

Parte 2

Observación: Análisis:
La sesión del coaching se desarrolla en un espacio donde se observan  plantas, pequeños arbustos, bastante pasto y áreas verdes.

Las personas que conforman la sesión se encuentran sentadas en dos sillas de madera: la coach y la persona tutelada. Las dos se dirigen la una hacia la otra, cada una trae consigo hojas blancas en las manos. Se les ve que están cómodas ambas por la manera en que están sentadas.

También se percibe una mesa de madera con dos copas con agua  sobre ella.

La coach dice: Hola Nidia, buenos días.

Nidia contesta: Hola Beatríz, ¿cómo te va?

(Se le ve sonriente, con la mirada hacia la persona tutelada y el cuerpo girado hacia con ella).
La coach dice: Muy bien, y ¿a ti?

(Al momento de decir eso la coach hace expresiones en su cara y sus ojos que demuestra que está contenta por la sonrisa en su rostro).

Nadia contesta: Bueno.. pues.. bien, masomenos bien.

(lo dice con cierta duda, hace una expresión en la cara pareciera que no va tan bien)

La coach: ¿Masomenos bien solo? Cuéntame a ver… (Acomoda su forma de sentarse y pone sus brazos doblados y mirando hacia la persona tutelada)

La persona tutelada: si, ya es mucho… no la verdad es que estoy un poco agobiada en el trabajo, últimamente. Bueno, ya sabes que tengo que viajar mucho, a menudo, se me están juntando varias cosas y no sé no acabo de estar del todo a gusto.

(La coach atenta a lo que la persona tutelada decía, mantenía su mirada hacia ella y movía la cabeza hacia arriba y abajo)

La coach: ¿Qué es lo que te preocupa, Nuria?

La persona tutelada: Bueno es que no, sabes que tengo que ir a visitar varias tiendas, por toda España, pues la agenda la tengo muy apretada, y eso me está costando un “no sé“ estoy nerviosa últimamente.

(Mientras hablaba la persona tutelada : mueve mucho su torso, sus hombros, su cara   y sus manos)

(la coach hace pequeños sonidos como afirmando que está escuchando lo que la persona tutelada está diciendo, por ejemplo: “mmhum,  y dice la palabra “vale“ que en España se refiere a un “de acuerdo)

La coach: ¿Cuándo fue la última vez que has viajado, Nuria?

La persona tutelada: pueees la verdad es que ahora estoy retrasando un poco los viajes, pues igual la última vez ará bueno,  la verdad hace unos diez días.

(La coach mueve su cabeza de arriba hacia bajo, de forma como si estuviera afirmando algo se hace hacia atrás y escribe en la hoja de papel que trae consigo)

La coach: Hace diez días, (sonido uhum). Generalmente, ¿cada cuánto tiempo sueles viajar?
la persona tutelada: pues un par o tres veces por semana, masomenos.
La coach: ¿ah, tanto?

La persona tutelada: ajá… si bastante a menudo.
La coach:¿y cómo lo llevas esto de estar fuera de casa, de viajar?

La persona tutelada: Estar fuera de casa no me cuesta ningún problema, mi pareja también viaja y en ese sentido lo llevamos bastante bien, los fines de semana los tenemos para nosotros dos, lo cual no debe haber problema.

La coach: (sonido de uhum tres veces), y ahora me dices que hace diez días que no estás viajando.(Parafrasea lo que ya ha dicho antes la persona tutelada)
La persona tutelada: si, si, si, mmhh es que…(hace un gesto en su cara)  bueno es que el último viaje que hice tuve un pequeño susto y no me apetece volver a viajar, durante unos días, al menos.
La coach: (inclina su cuerpo jorobando su espalda hacia la persona tutorada)  ajá…  cuéntame Nuria, ¿qué pasó?

La persona tutorada: Bueno, pues típico que estás en el avión, te avisan que te vuelvas a abrochar los cinturones, y bueno, nos lo abrochamos otra vez, iba con otra compañera y bueno, hubo bastantes turbulencias y no lo he llevado muy  bien. Bueno es que la verdad es que pasé un poco de miedo.
La coach: (moviendo su cabeza hacia arriba y abajo, manteniendo firme los ojos hacia ella y la postura completamente con ella) Parafrasea: “pasaste miedo“…
La persona tutelada: Bueno, es que, normalmente viajo, siempre hay turbulencias, pero estas para mi creo que son más fuertes y no me gustó.

La coach: vale,¿ qué pasó en ese momento por tu cabeza? cuéntame…
La persona tutelada: Hombre lo típico es: por favor que no me pase nada, y bueno, agarrarme a la silla, fue un poco de pánico, se me aceleró el corazón, y estaba bastante nerviosa. No grité, no monté bastante espectáculo pero sí que estaba bastante nerviosa.
La coach:(hace sonidos demostrando su atención) Bien, es que, evidentemente son situaciones complicadas. ¿Piensas que esto puede influir de alguna forma en esto que me estás diciendo: que estás nerviosa en el trabajo y que no quieres ahora viajar?
La persona tutelada: Supongo que sí, porque tengo que ir y además tenemos un pequeño accidente en una de las tiendas y no quiero ir, y es que tengo que ir y no puedo, me pongo nerviosa con este tema, cada vez que pienso que tengo que ir como al resto de tiendas que están igual no puedo.
La coach: Vale, y obviamente tienes que ir en avión…

La persona tutelada: Si, tengo que ir en avión.

La coach: Tienes que ir en avión. Vale, o sea que si te estoy entendiendo bien, la razón por la que no que no estás viajando es: por qué no quieres volar…
(existió unos segundos de silencio)

La coach: Supongo que si, lo que me impide hacerlo es eso, si porque al final tampoco ha pasado nada en el trabajo, es un incidente como puede haber en cualquier otro, pero, no quiero ir, estoy nerviosa, sólo de pensar que tengo que ir me pongo muy nerviosa.

La coach: Bien, ¿lo supones o estás convencida que lo que te está pasando esto?
La persona tutelada: yo creo que es esto.
La coach: (moviendo la cabeza como confirmando algo) vale, bueno Nuria: ¿ Y qué quieres que hagamos con esto? ¿Quieres que solucionemos esto? ¿Qué paso quieres dar ahora?
La persona tutelada: Pues no lo sé, la verdad, si que me ha gustado solucionarlo y además es que necesito solucionarlo, y no sé cómo gestionarlo, no sé cómo hacerlo, pero tengo que hacerlo eso lo tengo claro.
La coach: Tienes claro que tienes que hacerlo.
La persona tutelada: no tengo otro remedio.

La coach: ¿ya viste otras posibilidades que no sea volando, que sea en otro medio de transporte?
La persona tutelada: bueno es que, si fuera un solo viaje pues no habría problema pero si tengo que hacer dos o más a la semana que es lo que hago ahorita, no me daría tiempo por las tiendas en toda España, y claro el trabajo se está acumulando.
La coach: vale, o sea que: ¿estás convencida que hay que ponerle una solución a esto?

La persona tutelada: Si.

La coach: ¿Qué te parece que podríamos hacer a ver Nuria? ¿cuál crees que sería la mejor fórmula que esto que te ha pasado que es algo esporádico, por lo que me dices y un poco por lo que hemos hablado en otras ocasiones, estás continuamente volando y nunca te había pasado nada.
La persona tutelada: si, nunca me había psado, siempre había estado bien, no es que tenga algún tipo de… bueno, ahora si que me da miedo volar, pero no es algo que he tenido siempre.
La coach: Vale, y ¿cuál crees que es la mejor forma, para superar esto que le llamas: que te da miedo a volar?

La persona tutelada: No sé supongo que tendré que volar.
La coach: vale, ¿cuando tienes tu próximo viaje, cuándo tendrías que salir?

La persona tutelada: la verdad es que tendría que salir ya, porque ya tengo 8 o 10 dias de retraso y tendría que hacerlo ya porque sino se me irá acumulando todo.
La coach: Nuria, ¿te apetece que pongamos un plan de acción para que solucionemos lo que está ocurriendo?

La persona tutelada: mira, de apetecer, no me apetece porque sigo todavía con el miedo ese, pero creo que si que deberíamos hacer algo. Debería hacer algo.
La coach: ¿Crees que deberías hacer algo? ¿quieres que lo intentemos?

La persona tutelada:  si, vamos a intentarlo. ¡venga!
La coach: Bueno, lo primero Nuria: quiero que seas consciente de lo que te está ocurriendo, que lo que te está ocurriendo simplemente está relacionado con un momento puntual, algo que te ha ocurrido, y también que seas responsable desde el punto de vista: que la solución la tienes tú. ¿de acuerdo? El plan de acción que podríamos poner… ¿por donde crees que podríamos empezar?
La persona tutelada: no sé, podríamos programar el vuelo.

La coach: vale (con una expresión de agrado) perfecto, muy bien.
la persona tutelada: lo que pasa es que a mi me gustaría programarlo de aquí a mucho tiempo.
La coach: bueno, vamos a ver, me dices: que hace 10 días que no has volado ¿verdad…  ¿cuándo tienes que ir a la tienda esta? a ¿Coruña? ¿Cuándo deberías estar allá?
la persona tutelada: la verdad es que debería estar ya, ahora mismo, mañana o pasado como tarde.
La coach: hoy es lunes, ¿entonces para cuando quieres programar este viaje?
la persona tutelada:pues… sí que es verdad que tengo que hacerlo ya pero me da un poco de miedo y pues si hoy es lunes, de cara el jueves que tenga dos días

la coach: (escribe algo en su libreta de apuntes) vale, el jueves. Una pregunta ¿qué puede ocurrir si posponemos este viaje dos días? en vez de que salgas mañana.

la persona tutelada: bueno, en cuanto más tarde peor, porque después: La Coruña, viene Madrid, viene Sevilla, viene Malaga con lo cual…

La coach: ¿se te está acumulando el trabajo?

La coach: ¿Qué diferencia hay que salgamos hoy o que salgamos mañana?
la persona tutelada: supongo que la diferencia es mía, de mentalizarme, supongo que lo que estoy dando son excusas para posponerlo.

La coach: ajá… ¿crees que va a cambiar algo si volamos mañana en vez del jueves?

la persona tutelada: no, vale, ¿qué necesitarías para llamar ahora mismo a administración y decirles que te busquen un viaje para mañana.
la persona tutelada:¿qué necesitaría? bueno..eeh.. eso es hacer una llamada y me lo gestionan

la coach: y mañana mismo saldrías… ¿había una diferencia si lo gestionamos ahora o lo gestionamos hasta el jueves?, ¿te sentirías más acompañada o habría una diferencia entre mañana o el jueves?
La persona tutelada: No.
La coach: vale, entonces ¿cuándo lo quieres hacer, Nuria?
La persona tutelada: Ni para ti, ni para mi; miercoles

La coach: vale, entonces; ¿estás convencida que para el miércoles quieres tomar ese vuelo?

¿Qué pasos vamos a seguir? ¿Qué es lo primero que tendríamos que hacer, Nuria?

La persona tutelada: Bueno, supongo que terminaremos la sesión y llamaría a las personas que tenemos en la oficina para que me gestionen el vuelo para el miércoles.
La coach:¿Qué beneficios vas a obtener si realmente dices; “el miércoles cojo el avión y se empieza a solucionar esto.
La persona tutelada: hombre, tendría que pasar el mal trago, qué es lo que estoy tratando de retrasar, pero beneficios: si todo va bien supongo que sería volver a mi forma habitual, sé que va a ser mejor realmente, lo sé.
La coach: mira, te parece que hagamos una herramienta  para que puedas hacer este mal trago que me dices mejor.
La persona tutelada: sí, por favor.

La coach: me gustaría que recordaras la última vez que volaste muy agradable, en el que siempre te sentiste muy bien. Quiero que traigas a tu mente ese momento

Depués el coach empieza a realizar una técnica profesional con la que ayuda al cliente a vencer un poco sus miedos.
Es un ejercicio utilizando la imaginación el cual el  coach le pide que haga un esfuerzo por mantener la sensación de satisfacción al volar (la que el cliente solía tener hasta antes de lo que le pasó).

La coach le pregunta al cliente cuál es  el grado de compromiso que tiene hacía con ella, después le pregunta cómo se siente y si puede hacer algo por ella.

El cliente le contesta que se siente muy bien, que le ha servido mucho el poder compartir eso con ella y que le ha brindado las fuerzas para animarse a viajar.

Se despiden y quedan en el  acuerdo que el cliente le va a hablar cuando esté por volar.  

Es importante que las sesiones del coaching se desarrollen en lugares del agrado de ambas partes, para que genere un buen ambiente y  que se pueda dar una mejor interacción.

Se observa que el espacio es favorable para que se dé una buena entrevista. Existe mucha proximidad.

“La proximidad en el espacio y la disposición de los muebles influye en la comunicación: cuanta más proximidad y menos muebles interpuestos entre las personas, mayor carácter confidencialidad tendrá la entrevista“. (Pere Arnaiz)

El coach empieza haciendo preguntas para entablar conversación e ir rompiendo el hielo, con esta actitud se va generando confianza entre ambas partes.
La persona tutelada empieza a explicar su situación y su sentir.

La coach guia con base a simples preguntas a  que la entrevistada se valla dando cuenta en dónde radica su problema.

Al decir “cuéntame“ le está abriendo camino para que la entrevistada se explaye haciendo un relato de lo que le pasa.
El lenguaje no verbal:

“Se manifiesta a través del contacto visual, del tono emocional, de la proximidad del espacio“.
Este momento de la entrevista, el coach empieza e indagar acerca del problema o situación que se desea resolver.

Le da la oportunidad de que se desenvuelva y se explaye contando utilizando:
La escucha activa:

“El contacto visual se comprueba con el porcentaje de tiempo durante el cual el entrevistador mira directamente a los ojos al entrevistado mientras le está hablando o escuchando, cuanto mayor sea el porcentaje más favorecida será la conversación“

Se percibe que la persona tutelada está un poco nerviosa por los movimientos que está haciendo.
Los sonidos que emite la coach demuestra que está atenta a la conversación y confirma a la entrevistada que le está poniendo atención.

El parafraseo es una herramienta que utilizan los coaches para llevar la sesión, en este caso la coach la utiliza consecutivamente.

El problema es el punto de partida de la intervención. Esta fase introduce al coach en la realidad del cliente.
En este momento la persona tutelada está relatando su problema

Un coach eficaz hace preguntas que motiven a la persona tutelada a la acción
Las preguntas eficaces promueven a que
En este momento el coach está haciendo preguntas al cliente para tratar de que ella misma se dé cuenta del origen que tiene su problema.

Después de que el cliente narra su problema,  el coach empieza a hacer preguntas, las cuales van arrojando el verdadero problema que tiene el cliente.

En este caso, el coach le ayuda preguntando al cliente a que se dé cuenta de cuál es su problema con esto utiliza la herramienta de parafraseo que ayuda sintetizar lo que ha dicho el cliente a lo largo de su relato,

En este momento el coach ayuda a que el cliente reconozca lo que le está pasado, dándole el espacio con preguntas de confrontación.

-¿Piensas que esto puede influir de alguna forma en esto que me estás diciendo: que estás nerviosa en el trabajo y que no quieres ahora viajar?

No le dice cuál es su problema sino que lo ayuda con estas preguntas.

En este momento el coach le pregunta al cliente qué es lo que quiere que se haga con el problema, esto genera que se responsabilice y vea el cliente que es desición de ella misma resolver el problema. El coach tiende a ser una guía no un dador de respuestas.

El cliente tiene que tomar las riendas del proceso que se va a realizar y para esto son importantes las preguntas que hace el coach, cuestionando y forzando al cliente para que reflexione acerca del paso que se va a realizar.

En este momento la persona tutelada ya está siendo consciente que necesita hacer un cambio de pensamiento
En este momento empieza la fase de petición en la cual el  coach le pregunta qué quiere hacer con el problema.

La opción de abrir nuevas posibilidades es una gran opción que hace el coach, esto le permite al cliente elegir una de ellas y ver cuál le conviene más.

Como ya se mencionó anteriormente, el coach no es un dador de respuestas, sino es una especie de guía  que utiliza las preguntas para llegar a que el cliente descubra por sí solo a donde quiere llegar o cómo resolver el problema
En este momento el coach está haciendo que el cliente decida por ella misma hacía donde dirigirse.

Juntas están buscando la mejor manera para que el problema tenga solución.

La actitud del cliente no es la más apropiada, se percibe que no está convencida de querer realizar la acción, sin embargo el coach se esfuerza porque acepte de la mejor manera, juntas reflexionan acerca de qué opción sería la mejor.

La actitud del cliente empieza a mejorar.

En este momento el coach está dando la responsabilidad que le corresponde al cliente haciéndole ver que la solución la tiene ella misma.

Las preguntas como:  ¿por donde crees que podríamos empezar?  hacen que el cliente piense acerca de cómo solucionar el problema.

Se empieza a planear la posible solución, el coach siempre está cuestionando al cliente cómo sería la mejor manera de solucionarlo, pero no le da respuestas.

El parafraseo es una herramienta que se ve muy presente durante toda la sesión.

Se empiezan a establecer los puntos que se tienen que seguir para alcanzar la meta que se ha establecido.

El coach busca la manera de mostrarle al coach que entre más rápido se realice lo establecido más pronto perderá el miedo a volar.  La actitud del cliente puede dificultar un poco el proceso, pero el coach en esta sesión ha sido muy buena ya que si ha sabido llevar la situación.

El cliente va encontrando por ella misma el camino que tiene que seguir para cumplir con lo que ya se ha establecido. En este caso pensar en qué acciones concretas tiene que hacer.

Ambas se ponen de acuerdo para ver qué día se tomará el vuelo.
La actitud del cliente no es muy buena ya que realmente tiene bastante miedo de volar, pero el coach le ayuda a que vaya venciendo el miedo.

El coach le pregunta cuáles serán los pasos que debe seguir, es muy importante que el coach guíe al cliente y no le dé el camino resuelto.

El cliente tiene que pensar y descubrir por sí solo qué es lo que debe hacer. El coaching es una práctica de acompañamiento y en este punto se hace visible que es necesario ser un apoyo pero que las respuestas las tiene el cliente.

Acciones concretas como: Reservar el vuelo. .
El ejercicio ayudó a que el cliente se sienta más segura de poder realizar el vuelo, logró que se quedará con las partes positivas que tiene cuando vuela.

El preguntar cómo se siente considero que es una buena herramienta para que el cliente exprese que tanto le ha servido la sesión y sienta un verdadero acompañamiento.
Esta sesión termina siendo cumpliendo las expectativas y objetivos del cliente,  solucionando el problema por sí misma y en un ambiente de confianza plena.
Se percibe que el cliente si se siente apoyada por el coach cuando le comenta que ella le hablará cuando esté por volar, esto hace referencia a que la práctica se dio bien y logró ser una guía para la realización de sus objetivos y por otro lado estableció  la confianza entre ambas.

 

En esta sesión de coaching se pueden observar las fases que debe llevar una buen acompañamiento, la importancia de tener una buena actitud ante el cliente, para que así se pueda transmitir un poco de seguridad y estabilidad. Es fundamental la escucha activa transmitida por el coach, eso se hace muy visible todo el tiempo de la sesión, ya que se observa al coach bastante atento y con la postura directamente hacía la persona que está recibiendo la sesión.

Considero que son muy pertinentes el cuestionamiento que hace la coach y el establecer muy claramente que la responsabilidad de solucionar el problema es por parte del cliente, que se lo recalque me parece una buena estrategia para darle la oportunidad de que si se vuelve a presentar algún acontecimiento parecido el cliente pueda afrontarlo y solucionarlo sola.

Sentí que se presionó mucho al cliente a la hora de establecer día para el vuelo, considero que sería más prudente darle la oportunidad de que ella misma lo hiciera sin tanta presión.

 

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