La formación de ciudadanía y el clientelismo político

Un gobierno es viable cuando sus gobernantes se preocupan y se ocupan en las decisiones públicas involucrándose en las políticas públicas y en el sector público.
Tapia M. y Campillo B,( 2010).

 

A lo largo de la historia, los seres humanos hemos transitado por distintos tipos de organización social y política, en todas las épocas han existido poderes dominantes que buscan la satisfacción de sus intereses generando así que existan personas opresivas. La organización social y el ejercicio de la ciudadanía han venido siendo puntos clave para enfrentar los poderes opresores y luchar por las garantías que favorecen a tener una vida digna, el ejercicio de ciudadanía reconoce a los seres humanos como miembros de una nación lo cual los obliga a involucrarse en las decisiones políticas de su estado.

En el siguiente texto pretendo explicitar la relación que existe entre el ejercicio de ciudadanía y las práctica del clientelismo político. En el primer apartado busco dar una pequeña explicación del ejercicio de ciudadanía y las dimensiones que tiene, posteriormente, expongo rasgos que caracterizan la cultura mexicana que a su vez propician la práctica del “clientelismo político” abordado desde diferentes autores, y doy algunos ejemplos que ayudan a clarificar dicho término. Por último, comparto una reflexión en donde expongo la importancia de una buena educación formal encaminada a la formación de la ciudadanía que ayude a despertar las ganas de involucrarnos a los asuntos públicos.

La ciudadanía se ejerce construyendo un vínculo entre el individuo y la comunidad política, dicho vínculo se construye a través de derechos; que pueden ser cívicos, políticos y sociales, y algunas obligaciones por parte de ambas partes, ( Ramirez, 2007). La ciudadanía tiene dimensiones; civil, política, social, y económica. La civil se relaciona con los derechos y obligaciones, las libertades que posee el ser humano y el derecho a la realización de contratos. La política; remite a la participación en los poderes ejecutivo y legislativo. La social; se refiere al gozo de un nivel de bienestar deseado, y la última es la económica; que hace énfasis en la participación de los individuos como trabajadores o empresarios en las decisiones de economía que involucren a la comunidad, ( Ramirez, 2007).

Debido a que el origen de la ciudadanía es occidental y está planeado como una construcción política europea el estado mexicano sólo ha intentado copiar y reproducir estas prácticas, a lo largo de los años no se ha hecho mucho para interiorizar estas prácticas y ejercer adecuadamente la ciudadanía. Esas son las causas y los motivos por los cuales se ha construído así la cultura. Según Dresser, (2007), la cultura mexicana se caracteriza por ser nacionalista, conformista, apática y por quedarse en el estancamiento. El gobierno ha formado ciudadanos clientelares, que dependen del “patrón”.

Siempre es más fácil quejarse que moverse, es muy común escuchar o ver en las redes sociales quejas ante nuestros gobernantes paro de ahí no pasa, pues no se nos educa para movernos. La cultura mexicana también es convenenciera e individualista, la mayoría de los habitantes buscan satisfacer sus intereses antes de pensar en comunidad y es competitiva en el sentido de pisotear a los demás sin importar las consecuencias.

La gran consecuencia de estas actitudes que nos caracteriza a los mexicanos es que el gobierno se aprovecha y utiliza estrategias poco éticas y con tintes de corrupción para la búsqueda de votos o de simpatizantes (en tiempos electorales) y el resto de tiempo busca acciones que involucren a los medios de comunicación para tener contento al pueblo mexicano todo el tiempo. Un gran ejemplo de ello es la Educación mexicana, que está en manos de televisa pues es una de las principales fuentes de información en nuestro país, y a su vez, nos hace títeres de la televisión abierta.

En cuanto a la educación formal que ofrece el sistema educativo mexicano, busca una sociedad que no cuestione ni que critique para no ir en contra de los intereses de los políticos, la escuela funge como una herramienta para satisfacer los intereses de los poderes económicos que han emergido en los distintos periodos de la historia. La educación tradicional, ha sido y es autoritaria al no tomar en cuenta las necesidades ni los deseos de los alumnos; busca la reproducción de información y la reproducción de la sociedad; no crea personas críticas; los contenidos que se enseñan no se vinculan con la vida diaria de los alumnos generando que no les sean significativos los aprendizajes (Menchén, 2012).

CLIENTELISMO
Por otro lado, una práctica usual que ejercen nuestros gobernantes es el clientelismo, el cual se define como aquellas relaciones informales de intercambio recíproco que beneficia a ambas partes, comúnmente son basadas en una amistad con diferencia de poder y control de recursos, en las que existe un patrón y un cliente: por parte del patrón, proporciona bienes materiales, protección y acceso a recursos diversos y el cliente ofrece a cambio servicios personales, lealtad, apoyo político o votos, ( Cruz A. y Jorge M, 2004).

Javier Auyero, (2004), en su libro Clientelismo político Las caras ocultas, define el clientelismo como una práctica política basada en el intercambio de favores que se da entre clientes (ciudadanos), mediadores (punteros) y patrones políticos (funcionarios). Los “clientes” son agentes que dan apoyo político a un mediador/ puntero o patrón a cambio de bienes, favores o servicios. Un ejemplo de esta práctica es: la compra de votos, en la que a los políticos ya sea en dinero o en especie compran simpatizantes y votos.

Programas sociales y clientelismo político
El incremento de la competencia electoral y la lucha por el voto en las elecciones, hace que la mayoría de los funcionarios públicos tengan como instrumento la política social. La política social no debe responder a intereses partidarios, sino que deben consolidarse a largo plazo, pero es muy común que en México los políticos utilicen los programas sociales para que los ciudadanos se den cuenta de que están haciendo algo y así puedan obtener votos. Es por ello que mientras más se acerca el periodo electoral, se aumenta el gasto en políticas sociales, dicho gasto se reparte por quienes buscan los votos, Universidad Iberoamericana Ciudad de México. (2007).

Un estudio realizado por la Universidad Iberoamericana de la ciudad de México, señala que el programa de oportunidades ha traído consigo un aumento en la participación política por parte de las personas que han recibido esta ayuda.
“en un contexto en el que los beneficiarios están en mayor contacto con los representantes del gobierno, eso los hace más conscientes de su entorno político y comprender que pertenecen a un sistema político que de alguna manera les está respondiendo” Universidad Iberoamericana Ciudad de México. (2007).
Los programas sociales suelen dar resultados parecidos, es por ello que a los políticos les encanta ganar votos y popularidad con el uso de estos recursos, algunos ejemplos son; en el gobierno de Calderón se impulsó el seguro popular está destinado a cubrir las necesidades básicas de salud a las personas que no cuentan otras instituciones que les cubra estas necesidades, prácticamente está visto para las personas de bajos recursos económicos, con este apoyo, el PAN pudo ganarse una gran cantidad de votos y simpatizantes. Otro ejemplo es el programa 70 y más impulsado por AMLO, el cual que apoya a los adultos mayores con cierta cantidad mensual para contribuir su gasto y nuevamente este programa ayudó a que tuviera más cantidad de simpatizantes.

CONCLUSIONES
En general, el clientelismo que se ha ido construyendo a lo largo de la historia política de México ha formado ciudadanos acostumbrados a vivir en la mediocridad, a críticos ante el sistema político y económico en el que vivimos. En la espera de la llegada de un salvador que resuelva los problemas estructurales a los que nos enfrentamos, ciudadanos que asistimos a meetings con intención de comer la birria o la torta de jamón que ofrecen los políticos en lugar de cuestionar sus propuestas o proyectos que ofrecen. Ciudadanos que no conocemos la historia de los que han sido nuestros gobernantes, que no sabemos quien ha formado parte de las decisiones que han ido formando y orientando el país.
Pareciera que actualmente nos encontramos en un modelo de sociedad autoritario pues los ciudadanos no ejercemos nuestra ciudadanía puesto que solo acudimos a la autoridad cuando tenemos problemas y a solucionar intereses personales y no colectivos, por otro lado, no existe el debate ni la presencia de una sociedad preocupada por su gobierno. La mayoría de los estudiantes no nos involucramos en reuniones para tomar acuerdos dentro de nuestra colonia, escuela ni estado, por ende, no conocemos las leyes, nuestros derechos, procesos de denuncia ni mucho menos somos partes de organismos que busquen la defensa y la difusión de los derechos humanos; somos apáticos a los acontecimientos que nos rodean y que de cierta manera nos perjudican.
Considero necesario e importante que deberíamos de ir construyendo un modelo cívico, buscar un constante diálogo con nuestros representantes y buscar el cuestionamiento de las políticas públicas que rigen actualmente, así es más fácil la gobernanza de una nación. Puesto que los ciudadanos somos responsables de involucrarnos en las decisiones del estado y que es nuestra obligación ser personas activas. Debido que ejercer la ciudadanía no solamente se refiere al acto de votar para elegir a un representante, existen muchas maneras de ejercerla como lo son: ponerse en contacto con algún representante público para debatir o cuestionar alguna ley o alguna política pública, reportar alguna negligencia en los servicios públicos, participar en algún comité, asociación u organismo, etc.

Para concluir, creo indispensable que cambiar la educación que hemos ido teniendo a lo largo de la historia, es una solución que puede abonar a la transformación de la cultura, considero necesario incluir la formación de la ciudadanía en los nuevos planes de estudios y en la formación de los alumnos para desde los primeros años de vida se pueda ir despertando las ganas de involucrarse en las decisiones que de alguna u otra manera interpelan a toda la sociedad en general; para ello se requiere la creación de estrategias didácticas que busquen la formación de ciudadanía y cambiar la mayoría de las prácticas de la escuela tradicional

La educación debe formar para el ejercicio de la ciudadanía en la que la enseñanza se base en la formación de competencias, valores y actitudes para que los estudiantes puedan crear y desarrollar un mundo México más más justo, inclusivo y seguro, a través de la transformación social. Se debe utilizar la educación para detonar cambios que sirvan para la comprensión y solución de problemas mundiales en sus diferentes dimensiones tanto social, política, cultural, económica y ambiental, (UNESCO 2016). Pero para ello, debe existir una autonomía en las escuelas, con suficiente poder para decidir qué contenidos enseñar y cómo deben ser los procesos de enseñanza, sin tener que obedecer un modelo que busca la homogeneización de todos los ciudadanos para llegar al gran proyecto de nación.

Es importante darnos cuenta que el país está así por nuestra falta en el ejercicio de nuestra ciudadanía, debemos involucrarnos más en las cuestiones públicas e incentivar incidencias ciudadanas que vayan en beneficio de nosotros mismos. Si seguimos con nuestro pasividad es muy difícil cambiar las riendas de nuestro país.

Referencias Bibliográficas
Auyero J. . (2004). Clientelismo político: las caras ocultas. Buenos Aires: Capital Intelectual.
Cruz A. y Jorge M. 2004 ¿Qué es clientelismo? Algunas claves para comprender la política en los países en vías de consolidación democrática Estudios Sociales, vol. XII, núm. 24, julio-diciembre,, pp. 124-142. Coordinación de Desarrollo Regional Hermosillo, México.
Dresser, (2007) . https://www.youtube.com/watch?v=vXt_-6j7Lss
Landini, Fernando. (2012). Prácticas clientelares y control político en la experiencia campesina de Argentina. Perfiles latinoamericanos, 20(40), 205-226. Recuperado en 05 de mayo de 2017, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0188-76532012000200008&lng=es&tlng=es.
Menchén, F. (2012). La escuela creativa transformadora: Una nueva ciencia. Grupo de investigación y asesoramiento didáctico. Barcelona:. Pág. 1-23
Publicado en 2016 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, 7, place de Fontenoy, 75352 París 07 SP, Francia.
Ramírez Saíz. (2007). Descentramiento de la ciudadanía nacional. México: México : ITESO DECS.
Tapia M. y Campillo B, 2010. Manual de incidencias en las políticas públicas. Alternativas y capacidades. México
Universidad Iberoamericana Ciudad de México. (2007). Los programas sociales y el clientelismo político. 05 de mayo de 2017, de UNIVERSIA Sitio web: http://noticias.universia.net.mx/vida-universitaria/noticia/2007/02/28/45020/programas-sociales-clientelismo-politico.html

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